Más que una experiencia, la historia de Edwin Omar Ferrufino Corea, Alumni UTH, es un testimonio de perseverancia, gratitud y sueños cumplidos.
Hoy, nos comparte cómo su camino, al igual que el de muchos jóvenes hondureños, inició con ilusiones lejanas que se hicieron realidad gracias al poder transformador de la educación.
Su historia rinde tributo a quienes no se rinden ante los desafíos y a UTH, la institución que cambió el rumbo de su vida. Conozcámosla en sus propias palabras, con la esperanza de que inspire a quienes hoy inician su propio viaje.

Camino al éxito
En cada inicio de clases, miles de jóvenes hondureños dan un paso más hacia sus metas. Para muchos, ese primer día representa esperanza y determinación.
En mi caso, fue el comienzo de un camino que me llevó a convertirme en el primer universitario de mi familia y que hoy me permite escribir esta historia desde Europa, con una tesis doctoral finalizada y una vida transformada.
Nací en una comunidad sureña de Honduras, donde los sueños a veces parecen inalcanzables. Desde pequeño me esforcé por tener el mejor rendimiento académico, con la esperanza de obtener una beca que me permitiera continuar mis estudios.
Esa esperanza tomó forma en 2012, cuando UTH me abrió las puertas con una beca completa. Recuerdo claramente el orgullo con el que, siendo egresado del Instituto Oficial Patria de La Lima, Cortés, inicié mi carrera en Gerencia de Negocios.
UTH fue, desde el primer día, mucho más que una universidad: fue la herramienta que dio forma a mis ideas, que me impulsó a ir más allá de los límites conocidos.

Alianzas y becas
Tres años después, en 2015, cuando estaba por culminar mi licenciatura, una noticia cambió mi vida: UTH había establecido una alianza con universidades europeas a través del programa de becas Eureka.
Recuerdo perfectamente a Waldina Jovel convocándonos a una reunión. Aquel anuncio encendió en mí una nueva meta: estudiar en el extranjero.
Gracias a esa alianza, cursé mi último periodo académico en la Universidad de Oviedo, España, especializándome aún más en el área de negocios.
Pero la historia no terminó ahí. UTH, con su visión de ampliar horizontes, anunció una nueva convocatoria de becas para estudios de maestría y doctorado en Europa.
Acompañado nuevamente por el apoyo de Waldina Jovel y Javier Mejía, postulé y obtuve una nueva beca, esta vez para cursar un máster en Investigación en Administración y Economía de la Empresa en el Instituto Multidisciplinar de Empresa de Salamanca, financiado por el Banco Santander.

Aprendizajes
Estudiar en el extranjero me transformó. Me enfrenté a nuevas culturas, superé barreras personales y aprendí a administrar recursos con visión global.
Comprendí que la educación no solo forma profesionales, sino también seres humanos más resilientes, conscientes y dispuestos a crear impacto.
Hoy, desde España, colaboro en una pyme dedicada a la personalización y venta de ropa laboral, al tiempo que desarrollo investigaciones académicas con el Instituto Multidisciplinar de Empresas.
He finalizado mi tesis doctoral en Investigación en Administración y Economía de la Empresa, y con cada logro miro hacia atrás con gratitud. No tengo más que palabras de agradecimiento para UTH, la institución que creyó en un niño de una zona remota del sur y le demostró que los sueños, por imposibles que parezcan, pueden hacerse realidad.
A ti, que lees esto y tienes una meta, no te preocupes si te llaman loco, si otros no lo ven claro o si el camino parece largo. Lo importante es que nunca dejes de avanzar. Gracias, UTH, por ayudarme a cumplir sueños que ni siquiera me había atrevido a soñar.