¡Bendita lluvia! dicen los productores agrícolas y ganaderos del valle de Sula, pues afirman que el largo verano provocó pérdidas arriba del 50% en la producción.
El alimento está garantizado y no habrá escasez de productos, señalan los empresarios; sin embargo, hubo cuantiosas pérdidas de cosecha por el difícil verano, que se sumó al aumento de los insumos, cerca de un 30%, como algunos de los retos a los que se enfrentan.
“Estamos agradecidos con Dios porque ya llovió. Para nosotros en el campo este año ha sido muy duro, ha dejado pérdidas para todos nosotros, aparte de toda la comida que guardamos para nuestro ganado, nos ha tocado comprar. Otro de los factores que nos ha afectado mucho son las quemas forestales”, compartió Rafael Argueta, directivo de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Sula (Agas), quien contó que su propiedad se quemó en un 95%.
Entre las pérdidas por la ola de calor hubo vacas que abortaron y reabsorciones embrionarias, que son muertes tempranas del embrión para los que trabajan con genética.
En cuanto al gusano barrenador del ganado (GBG), también llamada gusanera, que ya está afectando en países de Centroamérica, los productores dicen estar preparados, aunque esperan la enfermedad no llegue a Honduras.
Argueta reconoce que sienten temor porque el Gobierno no ha ejecutado los trabajos de mitigación que se necesitan para hacer frente a las tormentas. “Terror sería la palabra, no temor, esperamos que las autoridades hagan los trabajos de forma diligente para que podamos sobrevivir”.
Actualmente, los ganaderos se están diversificando y plantando palma aceitera, cacao y pimienta. Otros le apuestan también a la siembra del maíz y el tomate.
Manuel España, productor de leche, coincidió en que el verano dejó importantes pérdidas en la industria. “Debido al verano se nos han elevado los costos de producción entre un 30% a 40%, porque a muchos productores nos ha tocado comprar alimento para que los animales no se nos muera”.
El precio del litro de leche se mantiene entre 14 y 16 lempiras, y descartan próximos aumentos.
“Algo que nos está afectando grandemente es la falta de mano de obra, es uno de los puntos más difíciles. Tengo entendido que hay productores que ya están trayendo personas de otros países para hacer sus cosechas de cafés y otras áreas en el agro”, apuntó España.
Héctor Ferreira, presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras ( Fenagh ) y presidente de la Agas, manifestó que como productores estaban preocupados, pero bendita lluvia que llegó a salvar la producción, sobre todo la de leche y carne. “La caída de la producción ya era de un 50% en leche, ya era preocupante la situación”.
Ferreira señaló que hubo ganaderos que tuvieron que vender algunos animales para comprar comida y mantener con vida al ganado restante.
“Es un problema serio la falta de mano de obra, estamos sumamente preocupados, y no solo el sector agrícola o de campo, sino la maquila, el comercio y demás”.
De Nicaragua y Guatemala están trayendo personas para laborar en el campo, de El Salvador es menos porque para ellos no es rentable porque en su país ganan en dólares.
Agregó que siguen requiriendo acceso a créditos blandos con períodos de pago largos y que bajen los costos de producción con precios diferenciados por productor nacional.