San Pedro Sula, Honduras.
Cuestionados por unos pero solicitados por otros, los tramitadores son considerados como un mal necesario cerca de las instituciones públicas.
La función que realizan quienes se dedican a este oficio va desde ayudar a un usuario a llenar un formulario hasta acortar considerablemente el tiempo de espera en algunos trámites, gracias al apoyo de empleados de las instituciones gubernamentales.
Es muy común verlos cerca de las instituciones públicas, lugares en donde ofrecen sus servicios a cuanto ciudadano llega.
“En un día bueno uno puede llegar a hacer hasta L3,000, pero eso depende también del tipo de trámite que hagan los clientes. Por bajo, aquí se ganan L500 diarios”, comentó uno de los más de 50 tramitadores que pasan afuera del Servicio de Administración de Rentas (SAR), quien por seguridad omitió su nombre.
Explicó que el “éxito” de tan polémica labor está en “tener los contactos correctos”. Además de las oficinas del SAR, los sampedranos encuentran tramitadores en las afueras del Instituto Nacional de Migración y Extranjería y del Registro Nacional de las Personas, entre otras oficinas públicas.
Cuestionados por unos pero solicitados por otros, los tramitadores son considerados como un mal necesario cerca de las instituciones públicas.
La función que realizan quienes se dedican a este oficio va desde ayudar a un usuario a llenar un formulario hasta acortar considerablemente el tiempo de espera en algunos trámites, gracias al apoyo de empleados de las instituciones gubernamentales.
Es muy común verlos cerca de las instituciones públicas, lugares en donde ofrecen sus servicios a cuanto ciudadano llega.
“En un día bueno uno puede llegar a hacer hasta L3,000, pero eso depende también del tipo de trámite que hagan los clientes. Por bajo, aquí se ganan L500 diarios”, comentó uno de los más de 50 tramitadores que pasan afuera del Servicio de Administración de Rentas (SAR), quien por seguridad omitió su nombre.
Explicó que el “éxito” de tan polémica labor está en “tener los contactos correctos”. Además de las oficinas del SAR, los sampedranos encuentran tramitadores en las afueras del Instituto Nacional de Migración y Extranjería y del Registro Nacional de las Personas, entre otras oficinas públicas.