Pandilleros de la MS-13 revelan los sitios y cómo mataban a sus víctimas en los inicios de Bukele
Los pandilleros revelaron que la dirigencia de la MS-13 habría ordenado ocultar cadáveres para evitar que los homicidios fueran contabilizados el gobierno del entonces presidente Mauricio Funes, en 2012
- Actualizado: 22 de agosto de 2026 a las 18:05 -
Tres integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), convertidos en testigos colaboradores de la Fiscalía, han revelado detalles sobre los lugares utilizados por la estructura criminal para asesinar y ocultar a sus víctimas durante los años en que Nayib Bukele comenzaba su carrera política en El Salvador.
Las declaraciones forman parte del juicio masivo contra 486 presuntos cabecillas de la MS-13. De acuerdo con información publicada por EL PAÍS, los testigos, identificados con los nombres clave de Bosnia, Berlín y Suecia, aseguraron que más de 200 personas fueron asesinadas y enterradas clandestinamente en la Finca Suiza, ubicada en Nuevo Cuscatlán.
Según los testimonios incorporados en la acusación fiscal, los pandilleros de la clica Teclas Locos Salvatruchos utilizaban sectores boscosos de la finca para deshacerse de los cuerpos de personas asesinadas, principalmente víctimas capturadas en municipios cercanos como Santa Tecla.
Los testigos señalaron que esta práctica comenzó durante la llamada “tregua” entre las pandillas y el gobierno del entonces presidente Mauricio Funes, en 2012. La dirigencia de la MS-13 habría ordenado ocultar los cadáveres para evitar que los homicidios fueran contabilizados en las estadísticas oficiales.
La estructura criminal habría bautizado este mecanismo como “Homicidio Cultivado” o “H1”. Según las declaraciones citadas por EL PAÍS, la orden consistía en enterrar los cuerpos en lugares previamente seleccionados en lugar de abandonarlos en las calles, con el propósito de ocultar el número real de asesinatos cometidos por la organización.
Uno de los puntos señalados por los testigos es la denominada Base El Pino, desde donde integrantes de la clica habrían trasladado a las víctimas hasta la zona rural de la Finca Suiza. La acusación fiscal sostiene que en ese lugar pudieron haber sido enterradas más de 200 personas entre 2013 y 2021.
La revelación adquiere especial relevancia por el contexto político del municipio. Nuevo Cuscatlán fue el lugar donde Bukele inició su carrera como alcalde en 2012 y posteriormente utilizó como una de las principales vitrinas de su proyecto político antes de llegar a la Presidencia de El Salvador.
Durante su administración municipal, Bukele destacó los bajos niveles de homicidios registrados en Nuevo Cuscatlán y presentó medidas de seguridad como patrullajes, cámaras de vigilancia y monitoreo mediante drones para prevenir el avance de la violencia desde municipios vecinos.
Mientras esa imagen de seguridad se proyectaba desde la alcaldía, según las declaraciones de los testigos, la MS-13 continuaba utilizando zonas rurales del municipio para ocultar cadáveres. La Fiscalía sostiene que los hallazgos realizados posteriormente respaldan parte de la información proporcionada por los colaboradores.
Entre noviembre de 2021 y febrero de 2022, las autoridades procesaron diferentes sectores de la Finca Suiza como escenas del crimen y localizaron 21 cuerpos enterrados en fosas clandestinas. También encontraron grupos de restos óseos en áreas que posteriormente comenzaron a ser urbanizadas.
Entre las víctimas relacionadas con los hallazgos aparecen personas que habían sido reportadas como desaparecidas, entre ellas la deportista Claudia Jimena Granados y los hermanos Karen y Eduardo Guerrero Toledo. También figuran Kevin Josué Cabrera y José Balmore Renderos Preza, mientras que otros restos todavía no han sido identificados, según la documentación fiscal citada por EL PAÍS.
La Finca Suiza, señalada en las investigaciones como uno de los principales cementerios clandestinos conocidos de El Salvador, se encuentra actualmente en una zona que ha sido objeto de proyectos de urbanización. El caso vuelve a poner bajo escrutinio los años en los que Nuevo Cuscatlán era presentado como un municipio modelo por sus bajos registros de homicidios.