Los empleados de los 16 centros de salud de San Pedro Sula iniciaron este miércoles un paro de brazos caídos para exigir al Gobierno un ajuste salarial digno, al considerar insuficiente la propuesta planteada por los representantes del sector salud.
La protesta tomó fuerza en el centro de salud Miguel Paz Barahona, pero abarca a todo el personal de la Región Sanitaria Metropolitana, entre ellos auxiliares de enfermería, médicos, trabajadores de laboratorio, motoristas y vigilantes, quienes reclaman recibir un incremento similar al otorgado a otros sectores públicos.
Luis Cerrato, representante de la Asociación Nacional de Enfermeros y Enfermeras Auxiliares de Honduras (Aneeah) en la zona norte, explicó que los trabajadores no se oponen a los reajustes concedidos al magisterio y a la Policía Nacional, pero cuestionan que para el sector salud se contemplen aumentos de entre L600 y L800.
“Lo que no aceptamos es la discriminación. Queremos trato igual, queremos equidad y que nos den L1,500 también a nosotros para este año y L1,500 para el otro”, dijo Cerrato a medios de comunicación.
Según el dirigente, el reclamo no corresponde únicamente a una organización gremial, sino que reúne a trabajadores de distintas áreas de los establecimientos de salud, quienes aseguran que su salario quedó rezagado frente al aumento de la canasta básica, el combustible, transporte y otros gastos esenciales.
A esta situación, agregó, se suma la carga laboral que enfrenta el personal ante la falta de nuevas contrataciones. Cerrato señaló que los trabajadores deben responder a una creciente demanda de atención y cumplir metas, pese a que las condiciones salariales no han mejorado al mismo ritmo.
Brenda Deras también coincidió en que los salarios actuales ya resultan insuficientes para cubrir las necesidades de sus familias. “Todo está subiendo, la canasta básica está cara cada día, el combustible sube y nuestros sueldos ya son insuficientes”, expresó.
Los manifestantes también cuestionaron las negociaciones que mantienen las centrales obreras sobre el reajuste salarial y señalaron que no respaldarán un acuerdo que, a su criterio, deje nuevamente al personal de salud con un incremento menor al de otros empleados públicos.
Cerrato informó que en las próximas horas sostendrán reuniones con otros empleados públicos de la zona norte para definir las siguientes acciones y advirtió que, de no obtener una respuesta favorable, podrían trasladar la protesta a las calles.
"Si tenemos que salir a las calles, vamos a las calles como empleados públicos", agregó. Mientras tanto, los trabajadores mantienen el paro en los centros de salud de la ciudad a la espera de avances en su demanda salarial.