El 23 de marzo de 2026, un vehículo espacial Soyuz colocó en órbita los primeros 16 satélites Rassvet, desarrollados por la empresa Bureau 1440.
El sistema es el equivalente ruso de Starlink, al menos conceptualmente, no en cuanto a tamaño.El lanzamiento de los satélites estuvo a cargo del Ministerio de Defensa ruso desde el cosmódromo militar de Plesetsk.
El presidente ruso, Vladímir Putin, calificó la nueva constelación de “gran acontecimiento”.Según Bureau 1440, la constelación opera en órbita terrestre a una altitud de unos 800 kilómetros, mientras que los satélites de Starlink se sitúan en órbitas de unos 550 kilómetros.El sistema funciona de forma intermitente, cuando sobrevuela territorio ucraniano. Tienen previsto llevar la constelación a 292 satélites en 2027 y 927 para 2035.
Starlink cuenta con casi 10,000 satélites operativos.Rassvet es un intento de construir una infraestructura satelital potencialmente utilizable no solo en el ámbito civil, sino también en el militar. China trabaja en dos versiones, Guowang y Qianfan.
La red Starlink, de SpaceX, opera en Ucrania desde febrero de 2022 y se desactivó para el uso de las Fuerzas Armadas rusas desde enero de 2026, dificultando así sus comunicaciones militares y el uso de drones.Los satélites rusos proporcionan al menos dos ventanas de comunicación sobre el territorio de Ucrania cada día, y cada una dura más de una hora.
Entre octubre y noviembre de 2026, Rusia podría duplicar el número de ventanas.Estas ventanas de comunicación son de importancia crítica para el control de vehículos aéreos no tripulados. Ucrania busca activamente formas de contrarrestar la red satelital rusa en desarrollo.Mientras el gobierno de Honduras está sin red de protección, y la diáspora sin TPS.