Tegucigalpa, Honduras. Las asambleas informativas de los médicos cumplen este jueves 39 días, mientras miles de pacientes de hospitales y centros de salud públicos continúan sin recibir consultas, esperan una cirugía o deben regresar a sus hogares sin una respuesta a sus padecimientos.
A nivel nacional se contabilizan más de 40,000 consultas externas no atendidas durante el conflicto, según cifras proporcionadas por el viceministro de Salud, Miguel Ángel Castillo, aunque la cantidad podría ser mayor.
El funcionario indicó, además, que durante los primeros 37 días de asambleas se suspendieron alrededor de 4,000 cirugías electivas.
Detrás de estas cifras hay pacientes que dependen exclusivamente de la red sanitaria pública, especialmente adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, quienes necesitan seguimiento especializado y aquellos que esperan una intervención quirúrgica.
Aunque para los médicos las asambleas representan una lucha gremial, para miles de pacientes una consulta suspendida significa mucho más que una fecha perdida: implica retrasar un diagnóstico, interrumpir un tratamiento o prolongar la espera por atención médica.
La crisis también golpea a quienes viajan desde otros municipios hacia los principales hospitales del país y deben asumir gastos de transporte y alimentación sin tener la certeza de que serán atendidos. “Estamos desarrollando las estrategias necesarias para que, una vez que los médicos vuelvan a trabajar, podamos tener horarios extendidos y poder aumentar las capacidades públicas para seguir operando pacientes”, dijo Castillo.
Conflicto médico
La suspensión de las atenciones mantiene a la población en medio de una disputa entre el Gobierno y el Colegio Médico de Honduras (CMH), que exige el pago de salarios atrasados a sus agremiados. Aunque ambas partes aseguran estar dispuestas a resolver el conflicto, todavía no existe un acuerdo que permita restablecer plenamente los servicios sanitarios.
Desde la Secretaría de Salud sostienen que han avanzado en la regularización de los salarios pendientes y buscan una salida negociada. Castillo aseguró que quedan entre 200 y 250 profesionales sin recibir sus pagos. “Queremos cero conflicto, queremos ser responsables, ponernos al día con los pagos y que entiendan que la voluntad la hemos tenido”, afirmó.
Sin embargo, el presidente del CMH, Samuel Santos, cuestionó el ritmo de las acreditaciones y consideró insuficiente la propuesta de pagar a 20 médicos por semana, cuando hay profesionales a quienes se les adeudan hasta seis meses de salario. “Nosotros estamos listos para suspender las asambleas informativas en el momento que le paguen a los médicos”, expresó.
Santos reconoció que tanto los trabajadores de la salud como los pacientes resultan perjudicados por el conflicto, pero responsabilizó al Gobierno por la falta de una solución. Sostuvo que no se puede garantizar un derecho constitucional vulnerando otro y cuestionó que, pese a los anuncios oficiales sobre la disponibilidad de recursos, todavía existan profesionales sin recibir sus salarios.
Medidas laborales
Ante la prolongación de las asambleas, el ministro de Trabajo, Fernando Puerto, advirtió que podrían aplicarse las medidas laborales establecidas en la ley, al considerar que la suspensión de servicios está afectando el derecho a la salud de la población más vulnerable.
“Si se sigue con este tema, si se sigue sintiendo que ya la lucha no pareciera gremial, sino que más bien termina agarrando tintes políticos o de otra índole, definitivamente yo creo que la ley va a haber que aplicarla”, manifestó.
Puerto señaló que los médicos pendientes de pago representan una minoría y que varios casos presentan problemas administrativos. Explicó que algunos profesionales comenzaron a trabajar mediante acuerdos verbales y sin una línea presupuestaria definida en la Secretaría de Salud, lo que ha dificultado la acreditación de sus salarios.