Esto hicieron tiktokers que raparon a niño por L500 antes de su captura; madre rompió el silencio
Urías Jabín Lovo Montoya y Rosel Ariel Archaga Rodas son señalados como presuntos responsables del delito de trato degradante agravado en perjuicio de un menor de edad
- Actualizado: 19 de agosto de 2026 a las 19:10 -
Antes de que uno de ellos fuera capturado por la Policía Nacional, los tiktokers involucrados en el video donde un niño fue rapado por 500 lempiras regresaron a la vivienda de la madre del menor para disculparse y justificar lo ocurrido. Durante la visita también mostraron las condiciones precarias en las que vive la familia.
Urías Jabín Lovo Montoya aseguró que no actuó con mala intención y reconoció que el contenido provocó fuertes críticas en redes sociales. El tiktoker manifestó que se dedica a generar contenido para plataformas digitales y sostuvo que nunca buscó hacerle daño al menor.
Durante la visita, Lovo le pidió disculpas públicamente a la madre del niño y afirmó que, aunque considera que la situación se hizo de una manera incorrecta, el menor habría aceptado que le cortaran el cabello. También cuestionó las críticas recibidas y pidió que, en lugar de señalarlo, se buscara apoyar a la familia.
Por su parte, Rosel Ariel Archaga Rodas, durante la grabación, reconoció que también tuvo responsabilidad en lo ocurrido. “Yo soy cómplice también”, manifestó, al admitir que estuvo presente durante el corte de cabello y que considera que fue un error haberse involucrado en esa dinámica.
Archaga también pidió disculpas a la madre y a su comunidad de seguidores. Según explicó, el menor se encontraba en situación de calle y, aunque afirmó que no existió una intención de hacerle daño, reconoció que la forma en que se realizó el contenido no fue correcta.
Durante la conversación, la madre relató que había sido buscada por la Fiscalía y que fue citada para brindar información sobre lo ocurrido. También manifestó que el menor le habría contado que aceptó cortarse el cabello y que anteriormente otras personas le habían realizado cortes similares a cambio de dinero.
Los tiktokers aprovecharon además la visita para mostrar las condiciones en las que vive la familia. La madre explicó que necesita apoyo para mejorar su vivienda y que trabaja vendiendo tortillas para sostener a sus hijos.
En medio de la visita, Archaga entregó 8,000 lempiras a la madre y pidió a las personas que habían criticado el contenido que también se unieran para ayudarla. El tiktoker planteó que el dinero pudiera servir para atender algunas de sus necesidades.
El creador de contenido también manifestó que estaría dispuesto a facilitar un solar en Sonaguera, Colón, para que la familia pudiera construir una vivienda. La propuesta fue planteada durante la conversación, aunque no se informó si finalmente se concretará.
El caso provocó indignación después de que se difundiera el video en el que el menor aparece siendo rapado por 500 lempiras. Las imágenes generaron cuestionamientos sobre la exposición de niños en contenidos creados para redes sociales y sobre la responsabilidad de quienes participan en este tipo de grabaciones.
El Ministerio Público presentó requerimiento fiscal contra los creadores de contenido Urías Jabín Lovo Montoya y Rosel Ariel Archaga Rodas, señalados como presuntos responsables del delito de trato degradante agravado en perjuicio de un menor de edad.
La acusación fue presentada por la Fiscalía Regional de Oriente, luego de una investigación iniciada a raíz de una denuncia relacionada con un hecho ocurrido el pasado 16 de agosto en el parque central de Danlí.