Christa Pike: su estado de salud tras sobrevivir a dos dosis de inyección letal en Tennessee
La mujer de 50 años fue trasladada a un hospital de Nashville después de que el intento de ejecución, con dos dosis de pentobarbital, no provocara su muerte
- Actualizado: 01 de octubre de 2026 a las 12:51 -
Christa Gail Pike, de 50 años, permanece con vida y recibe atención médica en un hospital de Nashville después de sobrevivir a dos dosis de pentobarbital administradas durante un intento de ejecución por inyección letal en Tennessee.
El abogado de Pike, Randall Spivey, informó este jueves que la condenada está recibiendo “atención médica que le salva la vida”, aunque señaló que su equipo legal todavía no conoce su pronóstico ni dispone de información detallada sobre su estado de salud.
El intento de ejecución ocurrió la noche del miércoles 30 de septiembre en la prisión Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville. De acuerdo con los abogados y testigos presentes, Pike continuó respirando después de recibir las dos dosis del medicamento y posteriormente fue trasladada en ambulancia a un centro médico.
La situación se produjo después de que el estado de Tennessee administrara el pentobarbital, utilizado desde 2024 como parte de su protocolo de ejecución mediante un solo medicamento. El Departamento de Corrección de Tennessee afirmó que sus funcionarios siguieron el procedimiento establecido y que el protocolo no contempla medidas adicionales después de las dosis administradas.
Testigos de la ejecución señalaron que Pike permaneció con signos de vida durante el procedimiento. Según los reportes, se escuchaba su respiración y posteriormente sus ronquidos, antes de que los testigos fueran retirados de la zona de ejecución.
Pike había sido condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, una joven de 19 años, ocurrido en 1995. Pike tenía 18 años cuando participó en el crimen junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, quien tenía 17 años, y otra joven.
Según los antecedentes del caso, Slemmer era compañera de Pike en un centro de formación laboral en Knoxville. Pike y Shipp fueron declarados culpables del asesinato, mientras que Shipp recibió una sentencia de cadena perpetua y posteriormente obtuvo la posibilidad de solicitar libertad condicional.
La ejecución de Pike había generado además una serie de recursos judiciales relacionados con el protocolo de inyección letal y sus condiciones médicas. Sus abogados habían argumentado que determinados problemas físicos podían dificultar la colocación de las vías intravenosas y aumentar el riesgo de complicaciones durante el procedimiento.
Horas antes de la ejecución, un tribunal federal de apelaciones había suspendido temporalmente el procedimiento, pero la Corte Suprema de Estados Unidos permitió posteriormente que Tennessee continuara con la ejecución. Pike recibió finalmente las dos dosis de pentobarbital, pero no murió.
Tras lo ocurrido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una revisión independiente de lo sucedido y suspendió las ejecuciones programadas en el estado durante el resto de 2026. La investigación deberá determinar qué ocurrió durante el procedimiento y por qué la ejecución no produjo la muerte de Pike.