Alejandro Sanz, icono indiscutible de la música española, se convierte ahora en el eje de un musical que promete emocionar a varias generaciones. Como ocurrió con Abba en Mamma Mia! o con Tina Turner en Tina, sus canciones se transforman en el hilo conductor de una historia inédita: "El alma al aire" .
El proyecto ha tardado cuatro años en gestarse y llega de la mano de Stage Entertainment, la misma productora que trajo a España éxitos como El Rey León y Aladdín. En esta ocasión, la apuesta es arriesgada: una trama original que utiliza el repertorio de Sanz como columna vertebral.
El propio artista puso dos condiciones para dar luz verde: que la historia transcurriera en el sur y que no tuviera relación directa con su vida personal. Con esas premisas, el dramaturgo Álvaro Tato construyó una relación que busca emocionar desde otro lugar.
Los protagonistas, Pepe Nufrio y Amanda Digón, confiesan sentirse orgullosos de encabezar un montaje que, según ellos, marcará un antes y un después. Su reto es lograr que el público conecte con las canciones de Sanz en un contexto narrativo nuevo.
Las piezas musicales han sido adaptadas con arreglos distintos a los originales, lo que les otorga una dimensión renovada. Cantadas a dúo o en coro, adquieren fuerza dramática y permiten que los espectadores redescubran letras que ya forman parte de su memoria colectiva.
“La esencia de Alejandro está”, asegura Nufrio, convencido de que los fans reconocerán momentos cercanos a sus recuerdos, pero también descubrirán significados diferentes en cada tema.
La trama se sitúa en un pueblo pesquero, donde Ale, un joven músico, presencia junto a su familia y su amigo Bruno la llegada de Alma, una promotora inmobiliaria madrileña que se instala con sus dos hijas. La irrupción altera el equilibrio de la comunidad, marcada por el viento de Levante, convertido en un personaje más gracias a la voz de la cantaora Inma, La Carbonera.
El alma al aire: un viaje emocional con la voz de Alejandro Sanz
“Es una historia de amor entremezclado, un canto a las raíces y a lo que podemos ser”, explica Tato, quien entretejió el repertorio de Sanz con temas como El alma al aire o No es lo mismo, interpretados en directo por diez músicos.
La obra también aborda temas actuales como la gentrificación, el turismo y el proceso de madurez personal. Digón subraya que su personaje busca descubrirse a sí misma alejándose de su familia, recordando que “a veces no hace falta irse muy lejos para saber quién eres”.
Los protagonistas cuentan con una sólida formación internacional. Nufrio estudió en la American Musical and Dramatic Academy de Nueva York y ha girado por Estados Unidos, Canadá y Europa. Digón, por su parte, se trasladó a Londres en 2011 para formarse en el London Studio Centre.
“Somos actores muy comprometidos, unidos por una misma manera de trabajar”, destacan ambos, convencidos de que esa química se reflejará en el escenario.
La dirección recae en Jonathan Kent, figura reconocida en la ópera y el teatro con trayectoria en la Royal Opera House, el West End londinense y Broadway británico. La supervisión musical está a cargo de Nick Skilbeck, mientras que el elenco incluye a Lydia Fairén, Natán Segado e Inma, La Carbonera.
El alma al aire se estrenará el próximo 1 de octubre en el Teatro Coliseum de Madrid. Con canciones que han marcado generaciones y una historia que mezcla raíces, amor y transformación, el musical promete convertirse en un nuevo referente de la escena española.